Lejos de amedrentar nuestras ganas de hacer cosas, la pandemia por Coronavirus despertó en nosotros el deseo de “buscarle la vuelta” a todas esas actividades que se pueden hacer en esta “nueva normalidad”. Una escapada a la Estancia La Candelaria, en la ciudad de Lobos, Provincia de Buenos Aires, es una opción perfecta con alternativas por el día o con estadía un poco más extendida que, además, invita a un viaje en el tiempo.

Un poco de historia

La imponente construcción que se ve al llegar es obra del arquitecto francés Alberto Favre, contratado por Manuel Fraga Calveyra quién, en su luna de miel con Rebeca del Mármol, quedó impactado por los que vio en Francia. Para dar vida a su sueño arquitectónico, buscó a los mejores de la época para replicarlo en Lobos. Los materiales fueron traídos todos de Europa. La obra inició en 1894 y se terminó hacia 1900. Con 1.200 metros cubiertos y el paisajismo que estuvo a cargo del famoso estudio Thays, su belleza es imponente.

Siguiendo con la historia, Rebeca, esposa de Fraga e hija de los propietarios originales de las tierras donde se erigió la estancia, era devota, culta –aún se pueden ver en la biblioteca del casco los libros que leía en francés– y muy rica. Como no pudo tener hijos, dedicó gran parte de su vida a la fundación de la Hermandad de Beneficencia, que contaba con una colonia de vacaciones a la que asistían gran cantidad de niños de bajos recursos.

En 1937, luego de haber enviudado, mandó a construir la capilla que aún se puede ver en la estancia. Inaugurada el 2 de mayo de ese año por Monseñor Copello, en la placa de la entrada indica que está consagrada a la memoria de sus padres. En un lateral, Rebeca eligió el lugar donde ambos descansarían y reservó para ella el sitio del medio, entre el nicho de su madre, y el de su padre. Para su esposo, Manuel, con quien no había sido feliz, dispuso una ubicación aparte, del otro lado de una ventana. 

La estancia hoy

El día de campo es óptimo para conocer la tradición de campo argentina. Se puede disfrutar de un show folclórico, una charla sobre la historia del castillo, una clase sobre empanadas, y tour botánico, entre otras actividades. Incluye almuerzo a la carta (de lunes a viernes) o asado los fines de semana, merienda y actividades.

Para estadías de al menos una noche hay 23 habitaciones, ubicadas en dos sectores: Castillo y Colonial. Las del Castillo tienen estilo romántico francés y mobiliario de época. El Molino Holandés es campestre chic, y perfecto para los que buscan privacidad con elegancia. Las del ala Colonial tienen estilo tradicional y campestre, con habitaciones cálidas y confortables. Los Bungalows del Bosque ofrecen tranquilidad y son especiales para familias, grupos y personas que busquen la calidez del campo argentino.

Reservas La Candelaria. Ruta 205, Km 114.5, Lobos. T: (02227) 42-4404/ 49-4132.

Temas: