Turismo

8 lugares que quizás nunca imaginaste que existían

El mundo que habitamos está lleno de maravillas y lugares nuevos e increíbles por descubrir. Las pruebas de la majestuosidad de la naturaleza están por todas partes.

Climas y geografías distintas a la nuestra que dan lugar a impresionantes paisajes naturales como lagos rosas, playas rojas que te dejan con la boca abierta y son un placer para los sentidos, cañones, cuevas, prados, glaciares y montañas de infarto que no vas a creer que existan.

El mundo que habitamos está lleno de maravillas y lugares nuevos e increíbles por descubrir. Las pruebas de la majestuosidad de la naturaleza están por todas partes. Climas y geografías distintas a la nuestra que dan lugar a impresionantes paisajes naturales como lagos rosas, playas rojas que te dejan con la boca abierta y son un placer para los sentidos, cañones, cuevas, prados, glaciares y montañas de infarto que no vas a creer que existan.

1. Cavernas de mármol (Patagonia Chilena)

Las cuevas de mármol, también llamadas “Santuario de la Naturaleza Capillas de Mármol” son unas extrañas formaciones geológicas situadas cerca de la población de Puerto Río Tranquilo en la ruta austral chilena.

Estas formaciones, que se encuentran en el Lago General Carrera, han ido tomando forma a lo largo de los años por la erosión del agua y el viento contra la costa, creando así unas cavernas o cuevas compuestas de carbonato de calcio. Se trata de mármol puro, de intensos colores grises, rosas, azulados y blancos.

El agua tan cristalina del lago permite ver como estas formaciones se sumergen en el agua hasta varios metros de profundidad.La belleza propia de las cuevas y el intenso color turquesa del Lago General Carrera, que se alimenta de las aguas que llegan desde los glaciares patagónicos, forman un conjunto magnífico y que merece la pena visitar.

2. Antílope Cañon (USA)

El cañón del Antílope (en inglés: Antelope Canyon), es un cañón de ranura del Suroeste de Estados Unidos, uno de los más visitados y fotografiados del mundo.

Está localizado cerca de la ciudad de Page, en el condado de Coconino, en el norte del estado de Arizona. Este cañón está situado en una reserva de indígenas navajos. De hecho, las visitas a este cañón han de hacerse con un guía navajo.

Aunque el cañón está abierto todo el año, muchos viajeros consideran de marzo a octubre como el mejor momento para visitarlo, principalmente debido a los fuertes rayos de luz que pueden verse brillar en la parte superior del cañón cuando el sol está más alto en el cielo.

Este fenómeno lo convierte en una exhibición estelar en los oscuros cañones, con el sol iluminando las grietas y grietas de las coloridas paredes de roca roja del cañón.

3. Salar de Uyuni (Bolivia)

El salar de Uyuni es la salina más grande del mundo. Está ubicado en el departamento de Potosi en el suroeste de Bolivia, cerca de la cresta de la cordillera de los Andes, a una altura de 3650 mts, con 10 582 km² (4085 millas cuadradas).

El salar de Uyuni es el mayor desierto de sal continuo del mundo, con una superficie de 12 000 km². La sal está distribuida en 11 capas que van desde los 2 a los 10 metros de espesor. El salar tiene unos 120 metros de profundidad.

Se estima que el salar de Uyuni contiene 10 billones de toneladas, de los cuales menos de 25 000 toneladas son extraídas anualmente.

El salar de Uyuni es belleza, magia, aventura con paisajes indescriptibles, es un lugar que nos invita a entrar en contacto con la naturaleza rodeado de montañas y volcanes que alcanzan los 5000 mts.

En el salar se disfruta de un paisaje similar a la de las regiones polares en las que se funden el azul y el blanco cuyos reflejos generan en el horizonte imágenes de cerros invertidos y un horizonte salino hacen de este lugar uno de los mejores sitios para los amantes de la fotografía.

4. Lago Hillier (Australia)

El Lago Hillier es un lago de color rosado en la isla Middle, la isla más grande del archipiélago Recherche, cerca de la costa de Esperance. Desde arriba, el lago se ve de un uniforme color rosa chicle.

El lago mide unos 600 metros de largo y está rodeado de un borde de arena y un frondoso bosque de corteza de papel y árboles de eucalipto.

Nadie sabe exactamente bien por qué el lago es rosado. Los científicos especulan que el color proviene de un pigmento creado por bacterias que viven en la costra de la sal.

Es un lugar real y digno de conocer, su rasgo diferencial con otros lagos es su color rosa y curiosamente el mismo es invariable, aún si colocas agua en un vaso o recipiente transparente verás que el color seguirá siendo rosa. Lo mismo si sacas agua de la superficie o del fondo, no cambia su color.

5. Parque geológico de Zhangye (China)

Miles de formaciones rocosas multicolores y de original aspecto han convertido el parque de Zhangye Danxia, un remoto rincón del norte de China, en una auténtico lienzo cuya belleza sorprende. Ocres, azules, rojizos, verdes, violados... la interminable gama cromática de este paisaje ofrece una imagen casi irreal de naturaleza hecha arte.

El espectáculo se prolonga a lo largo de 300 kilómetros cuadrados, en la provincia de Gansu, en una zona de pocas lluvias, que ha visto como la erosión ha esculpido desde hace 24 millones de años originales formas en la piedra arenisca.

Los pigmentos naturales sobre los estratos rocosos que los movimientos tectónicos sacaron a la superficie, los han teñido de color en un espectáculo surrealista.

Las montañas Danxia -el nombre significa nubes rosadas en el idioma local- atraen a gente de todo el mundo hasta Zhangye, una ciudad que por sí misma no es un destino especialmente popular. Situada a medio centenar de kilómetros, cuenta con una infraestructura hotelera suficiente para alojar a los turistas que visitan el recinto.

6. Tunel de las Glicinas (Japon)

Los pétalos lilas que adornan las ramas de estos espectaculares árboles son de tal belleza que los japoneses aparte de utilizarlas en la jardinería y bonsáis, han querido dedicar un festival en su honor desde mediados de abril hasta mediados de mayo. ¿Dónde? En el parque Ashikaga , en la prefectura Tochigi.

Aunque puedes encontrar glicinas salvajes en los bosques, si quieres sumergirte en esta fantástica experiencia primaveral de la manera más bucólica, este es el lugar ideal, en donde las cascadas de flores moradas adornan ochenta metros de galería.

La entrada general del parque Ashikaga cuesta desde 7 euros para los adultos y 4 euros para niños entre los meses de abril y mayo. Aunque esta hipnótica atracción también se encuentra en otros puntos del país, siendo uno de los más icónicos el túnel de los jardines Kawachi Fuji, ubicados en la ciudad de Kitakyushu.

“Curiosamente la flor es teóricamente comestible. En Japón hay algunos restaurantes especializados en tempura que utilizan los pétalos en sus platos. Sin embargo, la presencia en estas plantas de lectinas (proteínas que se unen a azúcares) pueden ser nocivas, por lo que su uso en la cocina es bastante limitado”.

7. Playa roja (China) 

¿Una playa roja? No hay de que preocuparse. En realidad sí que existe, se llama «Red Seabeach» y se sitúa en Panjin, China.

La arena es probablemente la primera cosa que nos viene a la cabeza cuando pensamos en una idílica playa, arena fina y cálida. Sin embargo, este no es el caso de la Playa Roja de Panjin en China. ¿Playa roja? ¿Será porque la arena es roja? En realidad, en Paijin, el color rojo no tiene nada que ver con la arena, y es que además, en esta playa no hay arena.

El fenómeno del color rojo es causado por un tipo de algas. La playa Roja se encuentra en el mayor humedal del mundo, y alberga el ecosistema más completo que se puede encontrar. 

El área se ha convertido en hábitat de aves y especies de animales salvajes. Algunas amenazadas como el Gavión atlántico y las Grullas Coronadas, por lo que la zona es conocida también como la casa de las grullas. 

Si pensamos en una playa este paisaje es realmente único en el mundo. La playa roja en las marismas del delta del río Liao a 30 kilómetros de la ciudad de Panjin, en China es una reserva natural hábitat clave para las aves migratorias en su ruta entre Asia y Australia. Refugio de más de 236 especies de aves, de las cuales 30 son especies protegidas. 

En la playa de Panjin crece esta especie de alga habituada a vivir en suelos salinos y alcalinos, verde durante todo el año pero que cuando acaba el verano se vuelve de color rojo fuego y atrae a no pocos visitantes de todo el país. 

La planta empieza a brotar entre abril y mayo y su color verde va cambiando hacia el rojo alcanzando su máxima intensidad en septiembre, cuando cubre toda la marisma. Es un lugar mágico y aunque no es aconsejable bañarse en estas aguas, no esta prohibido.

Ni los chinos ni los turistas se atreven a entrar en este mar de algas rojas. Con el fin de mantener todo el ecosistema, el área está protegida a nivel estatal desde 1988; y a pesar de que la mayor parte de la playa roja está cerrada al público, todavía hay una pequeña sección que permanece abierta para los turistas, no en vano, el área de la Playa Roja fue nombrada lugar de interés turístico a nivel nacional en China. 

8. Las cuevas de hielo bajo Mendenhall Glacier (Alaska)

El glaciar Mendenhall es un gigante de hielo de 12 kilómetros de extensión en Alaska. Y si bien miles de visitantes se acercan a mirarlo desde lejos, pocos llegan a sorprenderse desde su ángulo tal vez más curioso: su interior.

El aumento de la temperatura ha provocado el retroceso del glaciar, mientras el deshielo va tallando cuevas internas, creando un mundo “surrealista” de colores turquesa en constante cambio.

¿Cómo describir un lugar realmente indescriptible? Estas cuevas de hielo son como una gran cúpula cristalina natural iluminada por una luz azul misteriosa y sugerente. Una rara oportunidad de penetrar en el corazón de un glaciar, lo que equivale en la práctica a viajar a otro mundo.

Para llegar a éstas cuevas de hielo dentro del glaciar, hay que emprender una travesía que requiere un tramo en kayak, caminata, escalada en hielo, y claro, el animarse a adentrarse en cavernas que en algún momento podrían desplomarse.