Arquitectura

Puertos, el lugar para vivir como en vacaciones todo el año

¿Quién no fantasea después de una larga estancia en un apacible centro vacacional con desarrollar una lúcida idea de negocios para poder quedarse a vivir en ese lugar donde la vida transcurre a otro ritmo?

Estos lugares afectan de una forma mágica nuestro espíritu y mente, potenciando y redescubriendo en nosotros una beta creadora en la paz que nos otorga, todo es armonía y sensaciones únicas hasta que un rayo de realidad nos sacude sin piedad y nos recuerda que estamos a cientos o miles de kilómetros de todo lo demás que nos gusta y nos completa; pero que pasaría si te digo que existe un lugar así a tan solo media hora del centro de Buenos Aires.

Puertos es todo eso y mucho más, es la idea de vivir en muchos lugares a la vez. Tiene mucho de La Florida, con sus paisajes rodeados de agua y vegetación que definen un entorno único e inconfundible, con la posibilidad desde nuestra propia casa de movernos por los canales y lagos internos, que están todos relacionados entre sí, o la posibilidad de hacer distintos deportes acuáticos que Puertos nos propone, como Kayak, canoas, windsurf, veleros y hasta wakeboard en la parada náutica del lago central; la posibilidad también para quienes quieren el agua pero desde un punto más tranquilo de alojarse en cómodas reposeras sintiendo en nuestros pies esa inconfundible sensación que nos provoca la arena en la playa del lago central, y para reforzar la idea de vacaciones, tenemos a espalda de la playa un pintoresco bar donde tomarnos una buena cerveza o jugos y degustar sus sabrosas hamburguesas caseras.

Sin lugar a dudas todo esto es muy estimulante y glamoroso, pero…, que pasa con quienes quieren un paisaje más agreste o virgen, muchos encuentran la paz en ese tipo de entorno, su conexión con la naturaleza más pura y primitiva, para ellos Puertos también tiene una genial repuesta: La Reserva, 60 hectáreas de frondoso paisaje a la vera de ríos y arroyos con espectaculares senderos bien delimitados e increíbles estaciones de descanso tipo Decks, que regalan una fiesta para nuestros sentidos y una sensación interior indescriptible. Todo fue debidamente pensado y concebido para desarrollar una vida plena en esta ciudad de eternas vacaciones.

Para los amantes del deporte aparte de lo ya mencionado cuenta con un club muy completo con canchas de primerísimo nivel de los infaltables deportes, como también gimnasio y actividades deportivas pensadas para cada miembro de la familia, el espíritu del lugar y toda su gente invitan a moverte e integrarte.

La vida en este mágico lugar es tan relajada y apacible que podes perfectamente dejar el auto en tu cochera y utilizar la bicicleta para moverte de un lugar a otro por excelentes bicisendas que te conectan con todos lados; y si no tenes la tuya o queres moverte con amigos, está la opción de distintas estaciones de bicicletas en los barrios en la Plaza Central o en la Reserva, de subirte a las de Puertos y recorrer a tu antojo.

Como ves todo esta pensado para las vacaciones eternas, hay restaurantes y bares, un surtidisimo mercado interno que satisfacerá holgadamente tus necesidades y unos cuantos extras más, y para poder trabajar desde este paraíso en muy corto tiempo se entregarán departamentos, oficinas, y locales comerciales que integrarán un muy particular paseo de compras en la costanera del lago central; y algo muy muy importante, un organizado y programado crecimiento urbano digno de los países más avanzados del mundo.

Cada día es mas la gente que quiere alejarse del ruidoso día a día de la ciudad, de la cotidianeidad de salir a trabajar apurado en un sin fin de calles saturadas de autos, de anhelar que llegue el fin de semana para escaparse a algún lugar donde tener la oportunidad de sentir un poco de paz y tranquilidad, de respirar aire puro, ver naturaleza y estar en contacto con ella, tomarse un mate al lado del agua, viendo correr a sus hijos y sintiéndose libres.

Comenzar la semana levantarte a la mañana, tomar tu primer café escuchando el ruido de los pájaros, del viento correr sobre los árboles, ese olor típico a naturaleza, que tanto bien nos hace al alma. Y por si fuera poco no tener que subir al auto para llevar a tu hijo al colegio ya que ellos están dentro de esta maravillosa ciudad de eternas vacaciones, subir en bici para hacer las compras del súper y terminar el día con una buena rutina de ejercicio a pocos metros de casa.

Todo esto se traduce en una frase, "calidad de vida", y la idea que los sueños aquí pueden hacerse realidad. Animate.

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Claudia Uribe
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